Taro buscó el paquete y lo encontró en su habitación. Lo abrió y dentro encontró un reloj de bolsillo con el mismo símbolo que el anciano había grabado.
"¿Quién soy ahora?", se preguntó Taro.
Una noche, mientras se miraba en el espejo, Taro se horrorizó al ver que había cambiado drásticamente. Su cabello era más largo y oscuro, su rostro era más anguloso y sus ojos parecían más viejos.
Mientras paseaba por un callejón estrecho, Taro se encontró con un anciano extraño. El anciano tenía una larga barba blanca y ojos que parecían ver más allá del tiempo. Le entregó a Taro un pequeño paquete con un símbolo extraño grabado.
La respuesta la encontró en el reloj de bolsillo. En la parte de atrás, había una inscripción que decía: "Soy Taro Yamada, el hombre que se hizo a sí mismo".
Al principio, Taro pensó que era solo su imaginación, pero pronto se dio cuenta de que algo estaba sucediendo. Su cuerpo estaba cambiando a un ritmo alarmante.
"Esto es un regalo", respondió el anciano con una sonrisa misteriosa. "Ábrelo cuando sientas que has crecido lo suficiente".